El apodo se debe al partido en el que se encumbran. El 16 de mayo de 1937, en el estadio Hermann Gring de Breslau (hoy Wroclaw, Polonia), Alemania aplasta por 8 0 a Dinamarca, con un gol de Urban. Esa selección consiguió un récord de entonces, el de no perder durante once partidos seguidos (ganando diez de ellos).

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Durante esos 18 meses, Adri hizo otra cosa: hablar con gente, recoger ideas, escuchar. En ese informal consejo consultivo estaban los que él llama “mis angels”: Vicente Todolí, exdirector de la Tate Modern de Londres; el Nobel de Economía Joseph Stiglitz; Israel Ruiz, vicepresidente del MIT; Mrius Rubiralta, secretario de Estado de Universidades en la anterior Administración y rector del Campus de la Alimentación; el cocinero Juan Mari Arzak (el más veterano tres estrellas de Espaa); el ingeniero Pablo Rodríguez, director del centro de Internet y Multimedia de Telefónica I+D; lex Martínez Roig, director de contenidos y compras de Canal+; Lluís Torner, físico y director del Institut de Cincies Fotniques de Castelldefels; Bonaventura Clotet, médico y uno de los máximos investigadores sobre el sida, o Enric Ruiz Geli, un arquitecto especializado en proyectos innovadores y sostenibles. Adri estaba tejiendo su segunda red, la de los amigos listos..

Cayó, por desgracia, en sus enguantadas manos, las de los médicos, durante una larga temporada. Más allá de lo éticamente recomendado. Peregrinó de quirófano en quirófano, como ánima en pena con exceso de pena, y conoció en carne propia hasta dónde puede llegar la crueldad de algunos tipos que, tras tirarse más de media vida estudiando lo inestudiable, se pasan después las horas ‘muertas’ jugando a ser Dios mientras juran por un Snoopy hipocrático..